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revistas electrónicas de la Universidad de Granada

LOS VOCABULARIOS DE LA ESCALERA
(CONSTANTINOPLA, 1888) *

The Vocabularies of La escalera (Constantinople, 1888)

Aitor García Moreno

aitor.garcia@cchs.csic.es

ILC, CSIC / IUMP

ORCID 0000-0002-6266-0149

Recibido: 13-12-2018 | Aceptado: 25-05-2019

http://dx.doi.org/10.30827/meahhebreo.V68i0.1008

Resumen

Con el presente artículo se pretende dar a conocer y describir la forma y el contenido de los vocabularios incluidos en la obra del Rev. Alexander Thomson, La escalera o Lecciones progresiṿas en la ciencia y literatura (Constantinopla, 1888), escrita en judeoespañol. Estos vocabularios, caracterizados por la reseña etimológica que con frecuencia incluyen, y el enciclopedismo y el recurso a la definición por oposición que exhiben, son el mayor ejemplo conocido de lexicografía sefardí relativa a las lenguas de especialidad, y parecen inspirarse en obras pedagógicas anteriores como Una mirada a los cielos (Constantinopla, 1850), que presenta ya esos mismos rasgos en los glosarios que contiene.

Palabras clave: Literatura pedagógica; judeoespañol; misioneros protestantes; Imperio otomano; siglo xix.

Abstract

The aim of this article is to present and describe the form and content of the vocabularies included in the work of the Rev. Alexander Thomson, La escalera o Lecciones progresiṿas en la ciencia y literatura (Constantinople, 1888), written in Judaeo-Spanish. These vocabularies, characterized by the etymological information that they often include, and the encyclopaedism and the recourse to the opposition definition that they exhibit, are the best known example of Sephardic lexicography relative to the so-called Languages of Speciality, and seem to be inspired by previous pedagogical works such as Una mirada a los cielos (Constantinople, 1850), which already presents those same features in the glossaries it contains.

Keywords: Pedagogical Litarature; Judaeo-Spanish; Protestan Missionaries; Ottoman Empire; 19th Century.

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García Moreno, Aitor (2019), Los vocabularios de La escalera (constantinopla, 1888). Miscelánea de Estudios Árabes y Hebraicos. Sección Hebreo, 68: 73-97. doi: 10.30827/meahhebreo.V68i0.1008

La lexicografía sefardí ha suscitado en la última década un especial interés entre los investigadores dedicados al judeoespañol. Prueba de ello es que se han publicado artículos (Mancheva, 2014) y volúmenes colectivos (Busse & Studemund Halévy, 2011) de carácter general sobre el tema, y se han realizado estudios (Mancheva, 2008; García Moreno, 2017a, y Álvarez López, 2017) y ediciones críticas de diccionarios publicados en su día por y para sefardíes, como la del Diccionario udeoespañol-búlgaro de Alḅert Pipano (Sofía: Nades`da, 1913) objeto de la segunda tesis doctoral de Dora Mancheva (2010), y la del Nuevo Chico Diccionario udeo-español-francés (2 vols. Jerusalem, 1898-1899) de Šelomó Yisrael Šereślí, prácticamente rematada por Aitor García Moreno, Elisabeth Fernández Martín y Cristóbal José Álvarez López. Asimismo, se han exhumado otros glosarios y vocabularios de menor entidad como son, de una parte, los diversos diccionarios jocosos publicados en la prensa humorística judeoespañola de principios del siglo xx (García Moreno, 2012; 2013a: 55-57, y 2017b) y, de otra, los glosarios incluidos en otras obras sefardíes, principalmente de carácter pedagógico (García Moreno, 2013b, y Díaz-Mas & Madrid Álvarez-Piñer, 2014: 134-137).

En esa misma línea de edición y estudio de glosarios que forman parte de obras de mayor envergadura, con el presente artículo se pretende dar a conocer y describir la forma y el contenido de los vocabularios incluidos en la obra del Rev. Alexander Thomson, La escalera o Lecciones progresiṿas en la ciencia y literatura […] con muchos grabados, para el uśo de las escolas y famillas de los yisraelitas protestantes. Edición segunda, mucho engrandeciđa (Constantinopla: A. Ħ. Boyaŷian, 1888) 1.

1.La escalera a la anṿeźadura

Tal y como se ha publicado recientemente y repetimos someramente aquí (cf. García Moreno, 2018: 154-156) 2 la obra que nos ocupa vio su primera edición en Constantinopla en 1853, bajo el título de La escalera a la anṿeźadura, con 71 grabados en leño…, y aunque la autoría de Thomson no se hará explícita hasta la segunda edición (ampliada) de Constantinopla 1888, citada supra, ya una carta del propio Thomson en 1853, daba buena prueba de ello.

La primera edición (abrev. E1853), escrita íntegramente en aljamía hebraica sin vocalizar —en letra raší con títulos en letra cuadrada (meruḅá‘)—, tiene 230 páginas 3, como ya decía el propio Thomson en su carta, y sus 80 capítulos quedan organizados en la «Tabla de los contenidos» (págs. 223-226) en cuatro grupos temáticos:

1)De la Historia Santa y de nuestros deberes (con 18 capítulos en prosa y 8 de poesía);

2)Historia natural (18 capítulos);

3)Ĝeografía y astronomía (13 capítulos), y

4)Lecciones meźcladas (con 18 capítulos en prosa y 5 de poesía).

La segunda edición (abrev. E1888), por su parte, está también escrita mayoritariamente en aljamía hebraica, si bien presenta hasta 20 textos en letras latinas. Consta de 430 páginas y sus 135 capítulos numerados en arábigos se distribuyen en «El contenido clasificado» (E1888, págs. יא-ז) en nueve grandes grupos temáticos:

1) La historia natural (46 capítulos);

2) La ciencia física (8 capítulos);

3) La ĝeografía y astronomía (13 capítulos);

4) El linguae y la literatura (10 capítulos);

5) La reliĝión (5 capítulos);

6) La biografía (12 capítulos);

7) Las artes y manufacturas (6 capítulos);

8) Meźclado (20 capítulos), y

9) La poeśía (18 capítulos).

Se trata de un libro para uso escolar de carácter progresivo —y así se explicita en el título de E1888— pues, como señalara Thomson en la «Prefación» de E1853 (pág. ג [=3]):

La ĵusta anṿeźadura de los chicos tanto en el conocimiento y el temor de Dio, como en toda otra buena ciencia, es siempre una muy importante cosa. Para ayudar en esta gran obra, se presenta a los sefaradim de Constantinopla este librico. Aquí se hallarán los principios de mucha ciencia que cada niño y niña deben saber, ma que hasta agora no se podían topar en la lingua ordinaria en ningún libro para los chicos. El leedor verá que el librico es partido en cinco partes, siendo la primera muy liviana y las otras pu[a]ndo en dificultad hasta el cabo.

Por su parte, el carácter enciclopédico de la obra se explicitará más adelante (E1853, pág. ד [=4]):

… se da aquí la Historia natural de algunos animales que se ven aquí o que son enmentados en la Palabra de Dio; se dan también aquí los principios de la Ĝeografía y Astronomía, y algo más tocante a Europa, Turquía y la Tierra de Kena‘án.

En cuanto a las fuentes de las que bebe el texto, por toda indicación se nos decía a continuación (E1853, pág. ד [=4]):

Por el resto aḅaste que dećir que cerca de un tercio del libro es enteramente nuevo, y que las otras leeciones son trasladadas, con demudaciones y añadimientos, de los más estimados ingleses libros de escola.

Si bien, en la «Prefación» de E1888 (pág. ה [=5]) se nos ampliará la información al respecto:

La mayor parte de las lecciones son compilaciones oriinales, ma las fábulas son traducciones, y las lecciones poéticas son tođas las obras de poetas españoles; y por muchas lecciones científicas atorgo con muchas gracias mis obligaciones a las admirables obras del reverendo Dr Mc Culloch, que en Escocia son tanto estimađas.

De hecho, hemos podido constatar que varios de los textos didácticos contenidos en La escalera son traducción fiel de otros aparecidos en cartillas y otros libros escolares de Inglaterra y Estados Unidos (García Moreno, 2018: 157-159), o que la mayor parte de los textos poéticos castellanos incluidos en ella se localizan en obras —también principalmente pedagógicas— españolas coetáneas como El amigo de los niños, las Lecciones escogidas para los niños que aprenden a leer en las escuelas pías o Los Salmos traducidos en verso castellano, por citar algunas de las que más textos aportan (García Moreno, 2018: 199-200).

Ahora bien, el gusto por las letras españolas trasciende los límites del aprovechamiento de una serie de poemas. Así, en los minivocabularios que con frecuencia acompañan los textos de E1888 —«la explicación de las palabras que se topa al cabo de las lecciones» (E1888, pág. ד [=٤])— y que faltan en E١٨٥٣, encontramos fundamentalmente léxico hispánico peninsular contemporáneo, tal y como el propio Thomson advierte y justifica (E١٨٨٨, págs. ה-ד [=٤-٥]):

Estas nuevas palabras se uśan tođas en la //lingua de España de hoy, y el niño que las entiende, entenderá también fácilmente las semeantes palabras en francéś, italiano y aun en ingléś.

La inclusión de dichos vocabularios se nos advierte desde las primeras páginas de la obra, bajo el epígrafe «7. Noticias para los señores maestros» (E1888, pág. 10-11):

En el principio metemos delante de muchas lec/ciones las grandes palabras para ser deletreađas /de cabeza por los escolares [...] /Metemos también al cabo de la lección las difí/ciles palabras con sus sentiđos [...].

5.Los vocabularios

En E1888 encontramos hasta 122 de estos vocabularios acompañando los distintos textos de la obra; de los cuales, 21 están escritos en letras latinas (en págs. 21, 34, 65, 88, 101, 120, 148, 149, 177-178, 186, 197, 219 [2], 227 [2], 254, 297, 312, 329, 348 y 384) y el resto, en aljamía hebraica sin vocalizar. En ambos casos, los lemas —enten-diendo como tales aquellos segmentos de texto («las difíciles palabras») que se pretende aclarar en el glosario—, y las definiciones —los citados «sentidos»— aparecen a línea tirada; separándose aquellos con punto bajo <.> principalmente. En algún caso, como en el vocabulario de la pág. 21 —en letras latinas— los distintos lemas se separan con punto y coma <;>, al tiempo que lemas y definiciones se ponen en relación mediante signo igual <=>:

Fig. 1. Vocabulario localizado en la pág. 21.

En otros, como en el vocabulario de la pág. 88 —también en letras latinas— se usa un guión largo <—> para separar algunas de las distintas entradas:

Fig. 2. Vocabulario localizado en la pág. 88.

Al igual que en los vocabularios en letras latinas las entradas se presentan mayoritariamente con mayúscula inicial, en los vocabularios en aljamía hebraica destaca el hecho de que —en los localizados a partir de la pág. 161—, la inicial de cada entrada presente en casi todos los casos una letra meruḅa [‘cuadrada’] a imitación de la mayúscula en escritura latina 4, quedando el resto en letra raší.

Fig. 3. Vocabulario localizado en la pág. 315.

Estos breves glosarios varían notablemente de extensión; así, por ejemplo, en el de la pág. 416 apenas si se aclara la siguiente forma:

/Naturalista, uno que se entrega al estuđio de la natura.

mientras que en el localizado entre las págs. 167-169 —también en aljamía hebraica— se explican hasta 40 formas.

En total, salvo error u omisión., hemos contabilizado 1272 lemas, de los cuales, 985 están en aljamía hebraica y 287 en letras latinas. Ahora bien, hasta en 73 ocasiones, las formas aclaradas aparecen repetidas a lo largo del texto; principalmente dos veces, pero también hasta tres veces en cuatro casos, como en vemos en:

Condición estado. [p. 34]

condición, estado. [p. 169]

condición, estađo, manera de existencia. [p. 245]

horiźontales, en un plano paralelo a la sobrefaź de la mar. [p. 408]

horiźontales, llanos como la mar. [p. 91]

horiźontales, paralelos con el horiźonte o término de nuestra vista, onde la mar y la atmósfera parecen encontrarse. [p. 176]

Patria, la tierra onde nacio alguno. [p. 34]

patria, payíś del nacimiento, la tierra de los pađres de alguna persona. [p. 128]

patria, la tierra de nuestro nacimiento. [p. 249]

infinito, sin fin, que no se puede contar. [p. 97]

infinito, sin fin o término; que no se puede meśurar. [p. 176]

infinito (raíź fin ‘cabo’) lo que no tiene término alguno. [p. 199]

Y eso sin contar los 40 casos en que los lemas presentan diferencias flexivas (de género, de número, de tiempo y forma verbal, etc., según la clase de palabras) como vemos, por citar algunos de diferentes categorías gramaticales, en:

activa, mostrando fuerza y poco repośo. [p. 290]

activo, haćiente. [p. 420]

activos, mostrando a los hombres las fuerzas que obran por adientro. [p. 83]

hoćes, cuchillos encorvados que se uśan para cortar o segar el trigo, vegó’ [‘etc.’]. [pp. 140-141]

Hoz, una manera de cuchillo. [p. 219]

penetra, entra ađientro. [p. 145]

penetrado, entrado en lugares dificultośos. [p. 382]

penetrar, entrar por fuerza adientro, como un clavo en leño. [p. 324]

A pesar de estas puntualizaciones, y sin perder de vista que no se trata de un diccionario propiamente dicho sino en una sucesión de glosarios/vocabularios que buscan aclarar el contenido de los distintos textos que integran un libro escolar, nos encontramos ante el mayor ejemplo de lexicografía monolingüe en judeoespañol y dirigido a lectores sefardíes, publicado —que sepamos— hasta ese momento.

2.1. Análisis de los lemas

Como es habitual en este tipo de glosarios, los lemas se presentan tal cual aparecen en el texto del que están tomados. Ya hemos visto en algunos de los ejemplos presentados hasta ahora, que las formas nominales aparecen indistintamente en masculino, femenino, singular o plural, según los casos; y que al lado de infinitivos, aparecen otras formas no personales del verbo (gerundio y participio) y formas flexionadas, a veces incluso acompañadas de clíticos pronominales, como vemos en:

amenaźarle, dećir por haćer mal a alguno. [p. 26]

atormentándola, dándole pena. [p. 27]

Marchose, se fue. [p. 219]

se divide, se parte. [p. 136]

A este tipo de formas cabe añadir la presencia de palabras invariables, como es la preposición hacia:

haćia, en la dirección de. [p. 226]

adverbios, como [los que vemos en 15]:

ecśactamente, menuđamente, en cada punto, cumplidamente. [p. 190]

ecśactamente, ĵustamente, menudamente. [p. 290]

escepto, afuera de. [p. 140]

impensadamente, sin que lo veamos o esperemos. [p. 218]

incesantemente, de contino, sin detenerse. [p. 225]

infinitamente, raíź -fin-, de una manera que no se deǰa meśurar o contar. [p. 140]

inmediatamente, se diće cuando uno haće él miśmo cualquier cośa y no por medio de otro; súḅito, presto. [p. 169]

instantáneamente, al instante, en el punto, súḅito. [p. 327]

lentamente, de-vagar. [p. 272]

ordinariamente, por lo más. [p. 24]

perfectamente, enteramente, sin yerro. [p. 209]

rápidamente, presto. [p. 203]

recién, nuevamente. [p. 36]

regularmente, no por ventura ni en desorden, sino según una regla firme. [p. 116]

respecto, tocante a tal cośa. [p. 195]

severamente, con rigor, sin piadad o merced. [p. 203]

sucesivamente, uno detrás de otro. [p. 225]

y aun locuciones adverbiales, como:

a_bordo, en una nave o en un barco. [p. 22]

a_través, del un lado al otro. [...] [p. 116]

Al travies, por medio. [p. 65]

De repente, subito. [p. 88]

En seguida, subito, presto. [p. 177]

En vacuo, adientro de un lugar del cual se ha quitado todo el aire. [p. 253]

junto a otras formas complejas de carácter nominal como estas:

afinidad química es una prontitud para aĵuntarse químicamente con otro
cuerpo. [p. 245]

afirmativa respuesta es: sí; la respuesta negativa es: no [p. 401]

Alfa y Omega, la primera y la postrera letra del Alfabeto Grego, el principio y el cabo. [p. 120]

blanco como leche, enteramente gustośo y amistośo. [p. 199]

bomba del aire, un instrumento para quitar el aire de algún espacio cerrado, llamado el recipiente. [p. 226]

Caracter uniforme, la estructura que se topa en todos, y da a todos una misma forma. [p. 148]

Frente a lo que resulta habitual en otros glosarios conocidos, destaca en este la aparición de hasta 17 nombres propios entre las formas que se aclaran; ya sean nombres de lugar, como:

delta, ansí se llama el Ayifto Baǰo, onde el gran río Nilo saliendo de entre los montes y espandiéndose en muchos ramos, por međio de una tierra llana y baǰa, cae en la mar. Siendo esta parte de Ayifto de la forma de un triángulo equilátero, la llamaron los gregos delta, porque esta letra grega tiene la miśma forma. [p. 161]

Faros era propiamente el nombre de una chica iśla en-frente de Alexandria, y después se llamó ansí la torre de lućes que allí fue fraguada. [p. 413]

Ganĝes, el grande río de Indostán, el que los naturales miran como santo y se bañan en él para el perdón de pecađos. [p. 22]

los Payiśes Baǰos, la Holanda y la Bélĝica, porque la sobrefaź de estos payiśes es más baǰa que la mar, contra la cual se guardan con altas fortísimas murallas, que se llaman diques. [pp. 124-125]

Mesopotamïa (grego mesos ‘medio’ potamós ‘río’), la tierra entre los dos ríos Évfrates y Tigris, Aram-neħariá con Babel, Ninvé, y muchas otras civdađes. [p. 277]

Palmira, esta civdad se hiźo la capital del reino de Palmerini, debaǰo de la famośa reina Źenobia, la que se rebelló contra los romanos, que con mucha dificultad la encerraron en Palmira hasta que fue presa en bušcando de escaparse, al año 273 A.D. [p. 309]

Pleyades, una constelacion. [p. 329]

Rośeta, una civdad en la orilla de la delta de Ayifto, a la boca del gran ramo occidental del Nilo, llamado el Bolḅitiniano, onde los franceśes descubrieron una piedra con una proclamación en tres formas, a saber: en grego, en ĵeroglíficos y en la escritura entonces ordinaria. Esta piedra que dio la llave a los ĵeroglíficos fue tomada por los ingleśes y enṿiada a Londres cuando desterraron a los franceśes de Ayifto. [pp. 190-191]

o de personajes famosos, tanto históricos como:

Baron Alexander Humboldt, un eminente filósofo y viaador, natural de Prusia, autor de “Kosmos”, una revista del universo. [p. 253]

Dr Joseph Black era profesor de la química en la universiđađ de Edinburgo, capital de Escocia, y adelantó mucho aquella ciencia descubriendo el ácido carḅónico, el calor escondido, vegó’. Se murió en 1799 A.D. [p. 253]

Franclin, famośo filósofo y político de los Estađos Uniđos, naciđo a Boston en 1706. Era importante persona en el pleito entre Inglaterra y los Estađos Uniđos, y se murió en 1790. [p. 290]

Homero, el gran poeta épico (historiađor) grego que escribió —como se creye— la Ilíađa y la Odisea, dando la primera la historia del folor de Aḥilevs en la guerra contra Troya, y la segunda, dando la historia de los viaes de Odisevs después de la caída de Troya, hasta que se retornó a Ídaca, su propio reino. Troya fue presa cerca del año 1184 A.C. y las poeśías de Homero fueron traídas del Asia en la Grecia al año de 886 A.C., quiere dećir, cuando Atalía reinaba en Yerušaláyim. Muchos lugares demandan la honra de su nacimiento, y se diće que estaba en su veeź ciego. [pp. 338-339]

Titos, emperador romano, hio del emperador Vespasiano, tomó y destruyó Yerušaláyim en 70 A.D. [p. 339]

Trayano, emperador romano que fraguó un puente de piedra sobre el Danuḅio a Turnu-Severín, cerca del año 100 A.D. Era bueno y famośo, ma persiguió a los cristianos sin cavśa. [p. 339]

Vernier Esta plancha, por la cual se puede meśurar fácilmente la sentena parte de una pulgada, toma el nombre de su inventor, un francéś. [p. 324]

como mitológicos, como es el caso de:

Amaltea. Este cuerno daba, segun se decia, a el que lo tenia, todo cuanto deseaba. [p. 227]

Baco, el Dio de la vid. [p. 227]

Febo, Apolo, el dios del sol, del arte, de la musica, etc. [p. 227]

así como la inclusión como lemas de determinadas expresiones relativas a acontecimientos históricos como:

Guerra troyana, la guerra que hićieron los gregos contra la civdađ de Troya 1180 años A.C., y de la cual escribió Homero su famośo poema La Iliada. [p. 140]

misión en la civdad: siendo Londres tan grande, con una población de cerca de 5 millones de almas, y de muchas naciones y linguas, los siervos del Dio mandan ĝente para alḅriciar a los pobres morađores la palabra de la salvación por el Mašíaḥ. [p. 373]

lo que, sin duda, le confiere un carácter enciclopédico que excede los límites de la mera aclaración léxica asociada a cualquier glosario o vocabulario al uso.

Por último, cabe señalar que en 6 de los ejemplos encontramos un doble lema o lema ampliado 5, donde se presentan —coordinadas o yuxtapuestas— dos formas equivalentes, ya sea por su sinonimia o por constituir variantes históricas de un mismo étimo; así sucede en:

ancla o áncora, un fierro grande y fuerte, con dos ganchos y una viga travïeśa, que aferra el fondo de la mar y detiene las naves firmes. [p. 124]

Hurta (ó furta) roba. [p. 88]

integrantes o integrales partes son las de un cuerpo tal como él es, simple o compuesto: las partes constituyentes son las que se ĵuntan para formar otro
cuerpo. [p. 245]

mamífero (grego: mama ‘teta’, fero ‘llevo’) o mamal, animal que da teta. [pp. 300-301]

pascua (Pésaḥ), la fiesta en membración de la salida de Yisrael de Ayifto. [p. 47]

sonoro y sonorośo, que da sono cuando se bate o golpea. [p. 136]

2.2. Análisis de las definiciones

Tres son los elementos que —a nuestro juicio— destacan en el ámbito de las definiciones o explicaciones dadas en estos vocabularios de La escalera: 1) la reseña etimológica; 2) la información de carácter enciclopédico incluida en las definiciones, y 3) la introducción de antónimos como parte de dichas definiciones.

2.2.1. Etimología

La introducción de información sobre la etimología de cada palabra que se pretende aclarar en los glosarios de La escalera —hecho relativamente atípico en esta clase de vocabularios—, es fundamental en el plan pedagógico de Thomson, según se señala tanto en la «Prefación» (pág. ד [=4]):

Rogamos mucho a los señores maestros y las /señoras maestras que amṿećen a todos los es/colares [...] la fuerza de los a/fixos y sufixos, la formación de la palabras /y la esplicación de las palabras que se topa al cabo de las lecciones.

como en el capítulo dedicado a «La formación de las palabras» (pág. 3):

[...] En estudiando esta parte de la gramática que /se llama etimoloĝía, se topa una llave la que, /como esperamos, ayuđará mucho al entendimiento de /la hermośura de la lengua española, y a su ĵust/to uśo.

No obstante, solo en 82 casos (un escaso 6,5% del total) encontramos realmente algún tipo de reseña etimológica, a veces confundida con la información morfológica referida a la formación de palabras.

Este tipo de información, que se presenta generalmente entre comas (y en algún caso entre paréntesis), aparece mayoritariamente abriendo la definición, si bien a veces la cierra, y aun en ocasiones constituye la definición misma 6; así puede apreciarse en los siguientes ejemplos:

acción (latino), hecho, hechura; lo que una persona o cośa haće. [p. 324]

ácidos, del lat’, porque todos los ácidos tienen sabor agrio como de fruta
cruda. [p. 133]

agricultura (latín áĝer [= ager] ‘campo’, colo ~ culto ‘laborar’), la cultivación de la tierra. [p. 216]

Anfibios, grego amfi, dos, y bios, vida; que puede vivir sobre la tierra y en el agua. [p. 148]

anticipo (raíź: lat’ capio ‘prendo’), haćer alguna cośa antes de algún otro, que la hiźo también de suyo. [p. 216]

antípodas (grego anti ‘contra’, podas ‘los pies’), los pies de los antípodas son en_derecho enfrente y opuestos a los nuestros, al otro lado del globo. [p. 117]

Arquitecto, grego arkhi, cabecera, y tecton, carpintero; el que encomienda como el edificio debe ser fraguado. [p. 148]

articulađos, raíź: grego artos [gr. ἄρθρον] ‘juntura’; los consonantes sones se llaman ansí porque se tornan y se apretan en pasando por la boca, como si tuvieran ĵunturas por este y por aquel lađo. [p. 186]

astroides (grego astron [ἄστρον] ‘estrella’, idos ‘apariencia’), cuerpos semeantes a las estrellas. [p. 259]

astrónomo, grego aster [ἀστερ-] ‘estrella’, nomos ‘ley’; uno que estudia las leyes de los movimientos de los cuerpos celestes. [p. 161]

atmósfera, del gre’ atmós [ἀτμός] ‘vapor’ y sfera [σφαῖρα] ‘globo’; el aire meźclado con el vapor del agua que rodea la tierra y en la que ṿivimos todos. [p. 136]

átomos (grego), partes que no se pueden cortar o dividir. [p. 290]

barómetro (grego baros [βάρος ] ‘peśo’, metron [μέτρον] ‘medida’) . [p. 324]

carácter, lo que señala alguna cośa y la haće conociđa entre tođas otras; en grego quiere dećir ‘la impresión en cera de un sello’. [p. 185]

catodon, del grego cato [cf. gr. κατα-] ‘abaǰo’ y odontos [ὀδούς, ὀδόντος] ‘diente’. [p. 304]

colocación, raíz loc ‘lugar’: posición; el orden en que las rocas son metiđas una con otra. [p. 167]

cometas (latino coma [coma < gr. κόμη ‘cabellera’] ‘cabellos’), cuerpos que parecen como estrellas peludas o con cabellos. [p. 362]

consentimento, raíź: sent ‘pensar’; cuando muchas personas son de un pare-
cer. [p. 133]

constelación (latino stela [= stella] ‘estrella’), una figura formada por algunas estrellas que parecen cercanas la una a la otra. [p. 264]

credenciales (lat’ credo ‘creo’), escritos que mostran que una persona está hablando la verdađ. [p. 367]

cronoloĝía (grego ċronos ‘tiempo’, logos ‘raźón’), el estudio del tiempo y de épocas diferentes. [p. 236]

dendrítica, del gre’ dendron ‘árbol’, semeante a un árbol. [p. 136]

deśastre, deśgracia; raíź: astron [ἄστρον] ‘estrella’. [p. 62]

domesticađo, acostumbrađo a la familla; raíz dom [< domus] ‘caśa’. [p. 29]

dúctiles, del lat’ duco ‘guío, llevo’. [p. 132]

eclipse (grego), la mengua o falta de alguna cośa. [p. 116]

eclipse, grego, falta de alguna parte, sea del sol o de la luna. [p. 267]

elipsis (grego), falta. [p. 333]

espermaceti, del grego sperma [σπέρμα] ‘semen’ y quetos [κῆτος] ‘ballena’. [p. 304]

estereotipo (grego steriós [στερεός] ‘firme’, tipos [τύπος] ‘figura’), plancha que contiene tipos que no se pueden mover. [p. 284]

Estratagema, (Grego, Stratos, fonsado, y ago, guio) un movimiento de soldados inesperado por el enemigo: y generalmente un artificio, o consejo agudo para alcanzar un objeto. [p. 297]

estratificadas, del latino stratum ‘lecho’ y fic ‘haćer’. [p. 168]

estructura, raíź: estruct ‘fraguar’; fraguamiento, textura. [p. 168]

exclamación (latino), grito. [p. 333]

extraordinaria, tal como pocas većes se ve; maravillośa (raíź: ordin). [p. 119]

fenómena (grego), apariencias. [p. 290]

filantrópicos (grego filio [cf. φιλέω / filéo] ‘amo’, ándropos [άνθρωπος] ‘hombre’), llenos de amor para el hombre. [p. 420]

filósofos (grego filio [cf. φιλέω / filéo] ‘amo’ y sofía [σοφία] ‘sabidura’), uno que ama y bušca sabiduría y ciencia. [p. 216]

física (grego fisis [φύσις] ‘natura’), natural, perteneciente a las hechas del
Dio. [p. 216]

flexibles, que se tornan fácilmente por todas las partes: del latino flecto ‘encor-
vo’. [p. 403]

fonéticos, que repreśentan o señalan sones; raíź: grego foné [φωνή] ‘soni-
do’.
[p. 191]

frondas (latino), un grande ramo blando, lleno de hoas. [p. 309]

fructificación, las simientes y botones (raíź: fructi). [p. 119]

galaxía (grego gala [γάλα] ‘leche’), ansí se llama aquella źona que rodea todo el cielo, la que Galileo halló que recibió su floǰa claridad de una inmensa muchedumbre de estrellas que parecen chicas porque son leǰanas. [p. 362]

gradación (latino), el andar, paso por paso. [p. 333]

grama, hierba; gramínea, perteneciente a ħierba: nombres botánicos, del latín gramen ‘hierba’. [p. 109]

igrómetro (grego ḥigrós [ὑγρός] ‘húmedo’, metron [μέτρον] ‘medida’). [p. 324]

ígneas, lat’ ignis ‘fuego’; las que fueron formadas y empuǰadas por medio de fuego. [p. 167]

inferiores (latino) más aḅaǰo. [p. 357]

infinitamente, raíź: fin; de una manera que no se deǰa meśurar o contar. [p. 140]

infinito (raíź: fin ‘cabo’) lo que no tiene término alguno. [p. 199]

inmortal, que no puede morir más (raíź: mort). [p. 50]

interrumpir, quebrar, detener; raíz: romper ‘quebrar’. [p. 30]

ironía (grego, ‘hablamiento’), demudarse en habla. [p. 333]

maleables, del latino maleus [= malleus] ‘martillo’. [p. 132]

mamífero (grego: mama [= mamma] 7 ‘teta’, fero ‘llevo’) o mamal, animal que da teta. [pp. 300-301]

manufactura, obra por la mano (raíćes: manu y fact ‘haćer’ o ‘faćer’). [p. 125]

matemáticos, que se uśan para meśurar ángulos, grados, vegó’; del grego mádema [μάθημα] ‘ciencia’. [p. 133]

membranośa (latino membrana ‘cuero’). [p. 324]

Mesopotamïa (grego mesos [μέσος] ‘medio’ potamós [ποταμός] ‘río’), la tierra entre los dos ríos, Évfrates y Tigris, Aram-neħariá con Babel, Ninvé, y muchas otras civdađes. [p. 277]

metáfora (grego), transformación o una cośa de_las propieđađes de otra. [p. 333]

metalurĝía, del grego métalon [= μέταλλον] y ergon [ἔργον] ‘obra’. [p. 133]

metamórficas, grego meta [μετα] ‘trans’ y morfé [μορφή] ‘forma’; lat’ transicionales: las que mostran que pasaron del acción del agua a la del fuego. [p. 168]

meteoros (grego), moviéndose en el aire; nombre ĝeneral de cuerpos que se ven en los cielos. [p. 362]

microscopio, un instrumento por el cual podemos ver muy menudas cośas (micrós [μικρός] ‘chico’, scopio [cf. σκοπέω / scopéo] ‘veo’; grego). [p. 57]

milagro (lat’ miraculus), una cośa maravillośa. [p. 367]

modificadas, lat’ modo ‘manera’, ficar ‘haćer’; mudadas en cierta manera ma no cumplidamente. [p. 168]

monarca, rey; raíź grega: mon [cf. μονo / móno] ‘solo’, arḥé [ἀρχή]‘gobierno’. [p. 62]

omnipotente, del latino omnis ‘todo’ y potens ‘poderośo’; todopoderośo. [p. 304]

oolítico, estas rocas se llaman ansí porque su textura es semeante a güevos; del grego oón [ᾠόν] ‘güevo’. [p. 169]

oroloĝio, del grego ora [ὥρα] y logos [λόγος] ‘ciencia’, un instrumento para meśurar el tiempo. [p. 133]

paleoźoicas, del grego paleós [cf. παλαιός / palaiós] ‘antiguo’ y źoé [ζωή] ‘vida’; se diće de las rocas que contienen las más antiguas formas de plantas y anima-les. [pp. 168-169]

personificación (latino), el haćer una persona de lo que es solamente una idea, una civdađ, una nación, vegó’. [p. 333]

planetas (grego planao [πλανάω] ‘hago yerrar’), estrellas yerrantes. [p. 356]

pleonaśmo (grego), muchiguamiento. [p. 333]

poeśía (grego peo [cf. ποιέω / poiéo] ‘hago’), no el habla ordinaria sino una que se haće por uno que tiene fuerza del alma. El poeta es tal persona. [p. 315]

profeta (grego pro [προ-] ‘antes’, femí [φημί] ‘digo’), uno que diće de avante lo que acontecerá. [p. 367]

Tenacidad, del lat’ teneo ‘tengo’, y tenax ‘tenaź’, la propieđad de no /romperse presto. [p. 133]

tentáculos (del latino tento ‘bušco, prebo’), unos órganos con los cuales el animal bušca por todas las partes de apañar cualquier cośa de prea. [p. 403]

testácios (del latino testa ‘concha’), ansí se llaman los animales que moran en conchas. [p. 403]

texto (raíź: teǰer), la escritura o suḅstancia de un libro. [p. 281]

traquia, del grego traḥís [τραχύς] ‘áspero’, porque, siendo la traquia el tubo para el aliento que va de contino entrando y saliendo, es menester que sea siempre abierto y por esto su textura no es blanda sino dura y áspera. [pp. 185-186]

Como vemos, es el origen greco-latino de las formas hispánicas el que se señala recurrentemente, si bien algnas veces falta el étimo (y se consigna solo la lengua de origen), y otras apenas si se señala cuál es la raíź del lema, no siempre seguida de su traducción.

2.2.2. Enciclopedismo

El carácter enciclopédico de los vocabularios de La escalera —como apuntábamos—, no se limita solo a la inclusión de nombres propios o hechos históricos entre los lemas por explicar, sino que aflora con frecuencia en el cuerpo de las explicaciones, que se convierten así en nuevos minitextos con contenidos didácticos 8.

Este hecho ya era objeto de advertencia por parte de Thomson en una nota al final de la «Prefación» de E1888 (pág. ה [=5]), donde puede leerse:

*Además de la que se ven en el contenido, se topan algunas /cośas interesantes en las explicaciones de palabras, como: /armas, páĝina 159; Reformación, 153 y 347; Inquisición, 235; conventos, 240; Homero, 338; cruźadas, 339; parlamento, 372, vegó’.

Veamos precisamente uno de estos ejemplos, el relativo a los conventos, que pasa por ser el que presenta una «explicación» más amplia:

conventos, caśas onde moran en-ĵunto y debaǰo de unas reglas muy estrechas y duras, personas que prometen al Dio de no caśarse y de ṿivir en pobreźa para su servicio. Los conventos se llaman también monasterios y los hombres mones. Hay también conventos para mueres que se llaman monas. Tales conventos se empezaron en Ayifto y de allí se espandieron tanto entre los católicos como entre los gregos, armenios, vegó’. Los protestantes desechan tales prometas como contrarias a la palabra del Dio, ma atorgan que muchas buenas personas las hićieron con deśeo de servir al Dio, y que hićieron mucho bien en abriendo escolas y en escribiendo copias de la palabra del Dio antes que el arte de la imprimería fue inventađa. Ma con el tiempo los conventos, por tođas las partes, se hićieron muy ricos y se corrompieron muy mucho, ansí que la inútil y mala viđa de estas personas era grande cavśa de la Reformación. [p. 240]

Pero las explicaciones de carácter enciclopédico exceden las señaladas por el propio Thomson en su nota de advertencia, como vemos que sucede con:

anfiteatro, un edificio de forma elíptica para los crueles ĵuegos de los romanos. El más famośo y más grande es el coliseo de Roma, fraguado por Titos. [p. 339]

Bumerang, un palo de tal forma que, cuando se echa en el aire, retorne à la persona que lo echò. Se usa para golpear, y tambien para arrojar de lejos; y parece prebar que los naturales de Australia, tan bajos como sean agora, salieron de un pueblo 9 civilizado. [p. 384]

colonía, en muchiguándose la población de un paíś, y no topando espacio ni ocupación en la patria, muchas većes algunos van o son enṿiados para morar en otras tierras, ma con las miśmas leyes como antes, y remanecientes unidos, más o menos, con la nación de la cual salieron. Canadá, Australia, Nueva Źelanda, vegó’, son pobladas de esta manera y se llaman colonías de la Gran Bretaña. [p. 145]

corrientes, hay muchas tales corrientes en el océano, producidas por la rotación de la tierra y otras cavśas, especialmente la grande corriente deśde el Golfo de México a las Iślas Británicas. [p. 272]

cuarantena, un espacio de 40 días que las naves muchas većes deben esperar en viniendo de un puerto onde hay alguna ḥaćinura peligrośa, a otro onde no hay. Si solamente algunas personas quieren entrar, estas se meten en un lugar llamado un laźareto, onde deben esperar los 40 días. Estos laźaretos eran ĝeneralmente llenos de sućiedad, miśeria, inĵustedad y apreto. [p. 347]

inscripciones, escrituras graƀadas en piedra, leña, barro, egó’, como son los guieroglíficos de Ayifto en sienito, o las de Babilonia y Asiria en barro. [p. 226]

presidente, el más alto oficial o maistrađo en los Estađos Uniđos de América. Escoen al preśidente por cuatro años; y algunas većes, la miśma persona se escoe por cuatro años más. [p. 156]

tiburón, un peǰe muy grande y muy hambriento y cruel. Tiene 9 o 10 o más pies de largura, y puede fácilmente arreƀatar un hombre y englutirlo en uno o dos bocados. Es el tigre de la mar. [p. 304]

voltaïca, formada según la manera de Alexandro Volta, nacido en 1745 a Como, en Italia, y por 30 años profesor de la filosofía natural a Paviya. descubrió muchas cośas pertenecientes a electricidad y galvaniśmo, y se murió al año 1826. [p. 291]

Como puede apreciarse, no faltan en muchos de ellos los juicios de valor por parte del autor; y de ahí que sea precisamente en estas definiciones donde el enciclopedismo es más acusado, donde se desliza muchas veces un contenido catequético y doctrinal que —dicho sea de paso— por lo general no abunda en la producción literaria de carácter estrictamente pedagógico de los misioneros protestantes.

armas, la figura y la escritura que los guerreros pintaron soƀre sus escudos y de las que se alaƀan mucho. Las armas de un paíś son ĝeneralmente las del rey, o son el símbolo de la nación; de este modo raḥaƀ (parece el crocodilo) era el símbolo de Ayifto, y en su postrera bendición dio Yaacoƀ un símbolo, o armas, para cada triƀo de Yisrael. Mirad Bere’ 49. [p. 195]

autoriđađ, el derecho que alguna persona o liƀro o carta tiene para demandar oƀediencia de otros. Las leyes de una nación tienen tal autoridad, y mucho más las leyes del Dio. [p. 401]

catedral, la iglesia de un obispo se llama ansí porque en ella es la silla (grego catedra [καθέδρα]) del obispo. Muchas de estas catedrales son edificios muy famośos y los obispos eran antes muchas većes príncipes, ma los presbiterïanos y otros creyen que tal podestanía sea contra la palabra del Dio. [p. 235]

encanto, propiamente ‘cantes’, egó’ uśados para ganar la ayuda de algún Dio falso, y por esto también, alguna cośa que —según se diće— puede dar una secreta y invenciƀle fuerza. [p. 347]

firmamiento, trato entre dos o más personas, prometiendo la una y la otra de haćer ciertas cośas. Ħ’ miśmo hiźo firmamiento con Nóaḥ, Abraham, Yiŝḥac, Yaacob, David, vegó’. [p. 106]

Inquisición, una corte en la Iglesia de Roma fundada para bušcar tođo yerro, como se llamaƀa y ĵuźgaƀa, en doctrina entre el pueƀlo, creyendo el papa de Roma y sus conseeros que la Iglesia conocía toda verdadera esplicación de la Biblia y que no podía yerrarse. Esta corte se sirvió de muy crueles tormentos para soƀreforzas personas sospechadas a atorgar sus ideas, y entregó al goƀierno a la muerte ¡ma rogándoles piadad! miles de personas inocentes, de las cuales muchas fueron quemađas ṿivas. La Inquisición se España es particularmente infamośa por su crueldađ, y mató muy muchos ĵudiós y protestantes de este modo, púƀlicamente o secretamente, hasta que fue trastornada ella miśma por los franceśes en 1813. [p. 235]

movimiento, quiere dećir aquí una mudanza en las ideas del pueƀlo tocante al servicio del Dio, después que reciƀieron en sus manos las Escrituras Santas en su propia lengua. [p. 153]

natura, la combinađa operación de las leyes que el Dio tiene ordenađas para el goƀierno de este mundo, ordinariamente, ma que él pueđe suspender por un obĵeto importante, siendo estas leyes nađa que salvo su manera de oƀrar. [pp. 367-368]

protestantes, los reformađores se llamaƀan ansí porque contrario al comando del emperađor de la Alemania y la Dieta de Esperes al año de 1529, protestaron que cađa uno haƀía reciƀiđo del Dio miśmo el derecho de estuđiar y oƀedecer las escrituras santas. [p. 153]

reformación, el tornar una cośa otra veź a su forma ĵusta y primera: «La Reformación» quiere dećir la que Lutero empezó en la Iglesia romana católica en 1517 A.D. [p. 347]

2.2.3. Antónimos

Por último, cabe destacar el hecho de que varios de los lemas incluidos en estos vocabularios vean completada su definición con referencias a su oposición a otro término 10; así lo vemos en:

desorden, lo contrario de orden: confusión, desarregla. [p. 43]

difícil, fuerte; lo contrario de fácil. [p. 128]

Discordia, lo contrario de concordia; cuando dos sones no son armoniosos, no se juntan. [p. 348]

exterior, lo de afuera; lo contrario de interior ‘lo de adientro’. [p. 324]

modestïa, el ĵuźgarse con humildad; lo contrario de soḅerbia y altigüeźa. [p. 236]

tosca, grosa; lo contrario de fina. [p. 124]

2.3. Posibles antecedentes

Vaya por delante que, tal y como hemos puesto de manifiesto en otros trabajos (García Moreno, 2013, 2017a y 2018) resulta difícil —por no decir imposible— determinar las fuentes concretas usadas por los responsables de libros pedagógicos —incluidos los diccionarios de uso escolar—, dado el habitual y común reaprovechamiento de contenidos que presentan.

Sin salir del ámbito de la producción literaria en lengua sefardí previa, y dada la ausencia de diccionarios monolingües en judeoespañol propiamente dichos, tres son las principales obras pedagógicas publicadas con anterioridad a La escalera que contienen vocabularios en judeoespañol entre sus páginas. En orden cronológico inverso, son:

1. El Libro de lectura, publicado en 1887 en Constantinopla por «la Misión de la Iglesia de Escocia en Ḥasquioy», que contiene 67 minivocabularios en los que se aclara el sentido de un total de 279 voces;

2. El catecismo menor, o una corta declaración de lo que creen los protestantes cristianos (Constantinopla, 1854), obra del propio Alexander Thomson, que contiene 64 minivocabularios en los que se aclara el sentido de 131 voces (García Moreno, 2013), y

3. Una mirada a los cielos o La puerta de la astronomía, para el uśo de las escolas de los ĵudiós, publicada en Constantinopla en 1850, en la imprenta de Nisim de Castro (cf. Yaari 1934: núm. 827), que en los 7 breves glosarios encabezados por la expresión «Declaración de ṿierbos» que contiene (págs. 13, 20-23, 32-33, 50-51, 82-85, 105-107 y 122-123) presenta 62 entradas, correspondientes, en su mayoría, a tecnicismos del campo semántico de la astronomía y la geografía.

Con la vista puesta especialmente en los aspectos más relevantes que hemos señalado más arriba para los vocabularios de La escaleraa) la reseña etimológica, b) el carácter enciclopédico de las explicaciones y c) la introducción de antónimos—, solo este último texto se alza como más que probable modelo para E1888. Las concomitancias entre ambas obras son —a nuestro juicio— bastante reveladoras, pues en Una mirada a los cielos:

1) la introducción de información etimológica es una constante en las definiciones;

2) no faltan en ellas las ampliaciones de tipo enciclopédico, y

3) con frecuencia se señalan antónimos en la explicación, como en:

Sólido — lo contrario de güeco: una caǰa es güe/ca; una pieđra es sólida. [p. 21]

Viśible — sacado de ver, y quiere dećir ‘lo que se deǰa /ver’. Lo contrario de viśible es inviśible /‘lo que no pueđe ser visto’, como el alma. [p. 33]

Veamos algunos de los paralelismos más destacados entre ambas obras, donde puede apreciarse lo señalado a propósito de la etimología y el enciclopedismo de las definiciones:

Una mirada a los cielos (1850)

La escalera (=E1888)

Cometa — del ṿierbo latino coma ‘cabellos’; las come/tas se llaman ansí porque sus colas pare/cen correr algo semeantemente a los cabellos de la cabeza. [p. 84]

cometas (latino coma [coma < gr. κόμη ‘cabellera’] ‘cabellos’), cuerpos que parecen como estrellas peludas o con cabellos. [p. 362]

Constelación — compuesto de cos o con, y stela, que
/quiere dećir en la lingua latina, o la /de los romanos antiguos ‘estrella’. Una constelación, por /tanto, es algún número de estrellas tomado a una. [p. 32]

constelación (latino stela [= stella] ‘estrella’), una figura formada por algunas estrellas que parecen cercanas la una a la otra. [p. 264]

Planeta — sacađo del griego planao, que quere dećir /‘yo yerro’, los planetas se llaman ansí //p. 23porque trocan sus lugares en el cielo, mientras que las es/trellas queđan siempre en los miśmos lugares, la una con /la otra. En confrontación a los planetas, estas se llaman las estrellas firmes. [pp. 22-23]

planetas (grego planao [πλανάω] ‘hago yerrar’), estrellas yerrantes. [p. 356]

Volcán — Vulcano es el nombre del ídolo a quen lla/maron los ant[i]guos romanos el dio de fuego. /Los montes quemantes, y emprimero Etna en Sicilia, se lla/maron volcanes porque los idólatras imainaban que allí Vulcano /apareaba rayos para Ĵúpiter, el dio de los diośes. [p. 123]

volcanes, fueron llamados ansí porque los antiguos pensaban que allí trabaaba Vulcán el dio de los obradores en los metales. Parece que este fuera Tubal-cayín, hio de Lamek y Ŝiŀá (Bere’ 4,22). [p. 83]

La posibilidad de que Una mirada a los cielos sirviera de modelo para la confección de los vocabularios incluidos en la edición de 1888 de La escalera (=E1888) parece bastante probable si tenemos en cuenta también que en la pág. 227 de la primera edición de esta última obra (E1853), se da una lista de «Publicaciones de la misión de la Iglesia Libre de Escocia para el bien de los ĵudiós», en la que, bajo el encabezado «Para las escolas», encontramos reseñadas juntas, con el núm. 5 «Una mirada a los cielos, o La puerta de la astronomía. Con 4 láminas y figuras del mundo, de las estrellas, vegó’», y con el núm. 7 «La escalera a la anṿeźadura, o un libro de cortas leeciones, con 71 figuras de animales, personas, vegó’» (cf. García Moreno, 2018: 151, nt. 6).

De hecho, la relación de Una mirada a los cielos con la actividad editorial de los misioneros protestantes, que ya fuera señalada por Isac Moscona (1974: 196) 11, es más que posible a tenor de lo expuesto por el propio Thomson en una larga carta suya publicada en marzo de 1853 en la que, al hablar de las actividades de «The Printing Department» dice así:

Next, in the early part of 1850, came our astronomy, of 172 pages 12mo, the preparation of which had been considerably delayed by my being employed the whole day in teaching the school 12.

Aunque lo cierto es que la edición de Una mirada a los cielos conservada, aunque de 1850, presenta ejemplares de 132 págs. en 8º 13, y esta falta de coincidencia en la descripción física del volumen oscurece relativamente la relación.

4.Conclusión

La obra del Rev. Alexander Thomson La escalera contiene en su edición ampliada de 1888 el más extenso ejemplo de lexicografía monolingüe en judeoespañol conocido hasta ese momento, consistente en una larga serie de miniglosarios que jalonan el texto, escritos tanto en aljamía hebraica como en letras latinas. Pero más allá de su extensión, destaca ante todo por ser una inmejorable fuente de formas léxicas del lenguaje de especialidad en judeoespañol.

Frente a otros ejemplos similares anteriores, obra del propio Thomson o publicados por otros misioneros protestantes, como El catecismo menor (Constantinopla, 1854) o el Libro de lectura (Constantinopla, 1887), respectivamente, los vocabularios de La escalera destacan además por: a) incluir una reseña etimológica en sus definiciones, b) primar el contenido enciclopédico en estas y c) completarlas en ocasiones con referencias a los antónimos de los términos que se aclaran.

Este meritorio alarde lexicográfico parece más que inspirado por lo que encontramos en una obra pedagógica anterior, titulada Una mirada a los cielos (Constantinopla, 1850), que presenta ya esos mismos rasgos en la factura de los glosarios que contiene.

Vista, por tanto, la relativa falta de originalidad de los vocabularios de La escalera, solo queda plantearse la cuestión —que sigue abierta— de si el mérito lexicográfico podría ser en ambos casos obra del propio Alexander Thomson.

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1. Para la presentación de ejemplos, seguimos el sistema expuesto en Hassán (1978), con las ligeras enmiendas propuestas en García Moreno (2004: 31-33). No incluido allí, se advierte que la distribución en nuestra edición de <-r-> y <-rr-> intervocálicas sigue la ortografía normativa del español estándar, independientemente de que la aljamía ofrezca casi siempre una sola reš <ר> en paralelo a nuestro proceder en la distribución de <s>, <c> y <z> según los casos, a pesar del generalizado seseo en judeoespañol. Para facilitar su lectura, usamos guión medio <-> para unir palabras que en el original aljamiado aparecen escritas separadas, y que la ortografía del español moderno presenta unidas, y guión bajo <_> para separar palabras que el original aljamiado presenta unidas y que según la ortografía del español moderno deben ir separadas. Mantenemos el uso del apóstrofo <’> para marcar abreviaturas del original; usamos negrilla para representar el uso de caracteres meruḅá en la aljamía hebraica, y presentamos en fuente distinta (Arial Narrow) los textos en letras latinas en el original. Las cursivas son siempre nuestras.

2. Véanse las notas 13-19 en García Moreno (2018: 154-156) para distintas puntualizaciones sobre los originales manejados que no entendemos necesario repetir aquí.

3. En concreto, 2 (numeradas en hebraicos) + 226 (numeradas en arábigos) + 2 (sin numerar). De hecho, en un añadido a la citada carta, publicada en The Home and Foreign Record of the The Free Church of Scotland.Vol. IV: August 1853-July 1854 (Edinburgh: James Nichol – London: James Nisset, 1854), pág. 16a, el propio Thomson nos concreta al respecto: «First, then, our school-book is now finished, and we hope by the beginning of next week, to commence using it as a text book in our school. It contains eighty lessons and occupies 226 pages duodecimo».

4. Algo parecido lo encontraremos 10 años más tarde en el Nuevo chico diccionario udeo-español-francés de Šelomó Yisrael Šereślí (2 vols. Jerusalén, 1898-99) que, aunque escrito íntegramente en su parte aljamiada en letra meruḅá, presentará en ciertos casos una letra de mayor tamaño para la inicial de los nombres propios de países y continentes citados en el texto en págs. 2, 11, 18, 19, 23, 24, 34, 42, 44, 50, 51, 62, 86, 89, 111, 149, 171 y 225; cf. Bunis (2011: 388).

5. Las ampliaciones de lema serán una constante en diccionarios sefardíes posteriores como el de Šereślí; vid. Álvarez López (2017: 22-26), García Moreno (2017: 195) y Mancheva (2019).

6. Sobre la inclusión de etimología en el cuerpo de un artículo lexicográfico, véase Porto Dapena (2002: 193).

7. Nótese que aunque el texto dice «grego» la etimología es latina.

8. Sobre la denominada definición enciclopédica, véase Porto Dapena (2002: 277-281).

9. Corregimos el original pneblo.

10. Tal y como recoge Porto Dapena (2002: 216-217), el de oposición es también un criterio para la separación de acepciones de una palabra.

11. En su artículo sobre la Biblioteca de la Sinagoga Central de Sofía (Bulgaria), destaca también la autoría de Alexander Thomson en tres de los seis libros que relaciona, aun sin especificar cuáles. Los seis libros incluidos en la relación de Moscona son: «[1] Istoria del Arba veesrim [...] 1880. [2] Ele toledot bene Israel [...] 1886 [...] [3] La escalera — lexiones progresivas para el uzo delas escolas i famias de izraelitas protestantes [...] [4] Silabario espagnol [...] 1897. [5] Una mirada a los sielos, o la puerta de la astronomia [...] 1860 [sic] [...] [6] Dixionario de la lingua santa con la declaration de cada biervo en la lingua sefardit [...] by Wiliam Gotlieb Shawfler [...] 1855». Considerando que E1888 es uno de los libros examinados por Moscona (el núm. 3) y en él hay un listado de obras de Thomson (vid. García Moreno 2018: 154, nt. 11), y que del núm. 6 se señala que el autor fue William Gotlieb Schauffler, entendemos que atribuía a Thomson los títulos núms. 2 a 4 de su listado, lo que —en principio— dejaría fuera a Una mirada a los cielos.

12. En The Home and Foreign Record of the Free Church of Scotland. Vol. III: August 1852-July 1853 (Edinburgh: James Nichol — London: James Nisset, 1853), pág. 204b.

13. De acuerdo con la ficha catalográfica de la Bibliography of the Hebrew Book (1470-1960), accesible en http://aleph.nli.org.il:80/F/?func=direct&doc_number=000200349&local_base=MBI01.

* Este estudio se enmarca dentro de las labores del Proyecto de Investigación «Sefarad, siglo xxi (2017-2020): Edición y estudio filológico de textos sefardíes» del Plan Nacional I+D+I (ref. FFI2016-74864-P) financiado por el Ministerio de Economía, Industria y Competitividad (España). Una versión preliminar y abreviada del mismo fue presentada en el XX Congreso de Estudios Sefardíes, celebrado en la Universidad de Bar-Ilan (Israel), los días 3-5 de septiembre de 2018.

Ficheros adicionales

1. LOS VOCABULARIOS DE LA ESCALERA (CONSTANTINOPLA, 1888)   >>  Ver

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